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Actitud mental positiva
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Sólo
quién programa su vida con optimismo, logrará alcanzar sus metas.
El desarrollo de una actitud mental positiva es fundamental para alcanzar el éxito. La diferencia entre el éxito y el fracaso no es más que la postura que asumimos frente a las situaciones que la vida nos presenta, a la capacidad de autoestima que tengamos y a la forma como nos relacionemos positivamente con los demás. Descubre los diez mandamientos de la actitud mental positiva y aprende a reprogramar tu mente subconsciente, con principios y actitudes que harán de ti una persona de éxito. Éste no depende de la suerte; depende de nuestra actitud ante la vida y es en nuestras manos donde podemos encontrar la solución. Actitud Mental Positiva es lo que define al ser humano avanzado, ya que la mente es tan poderosa que puede lograr todo lo que uno se propone; el optimismo es excelente y de gran ayuda para las personas que son altamente negativas. Lo recomiendo. Los Diez Mandamientos de la Actitud Mental Positiva.
Una
actitud mental positiva no te convertirá en el más rápido, el más
inteligente, o el más fuerte. Tampoco eliminará todos los problemas, pero sí
te permitirá aprovechar al máximo tu potencial y obtener los mejores
resultados. Ella no sólo te permitirá utilizar más eficazmente tus
habilidades sino que también te ayudará a evitar aquellas cosas sobre las que
no tienes ningún control y que te afectan negativamente.
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¿QUÉ ES EL ÉXITO?
El éxito no siempre tiene que ver con lo que mucha gente ordinariamente se imagina.
No se debe a los títulos que tienes, sean de nobleza o académicos, ni a la sangre heredada o a la escuela donde estudiaste.
No se debe a las dimensiones de tu casa, a cuántos carros caben en tu cochera o si éstos son último modelo.
No se trata de si eres jefe o subordinado, si escalaste la siguiente posición en tu organización o estás en la ignorada base de la misma.
No se trata de si eres miembro prominente de clubes sociales o si sales en las páginas de los periódicos.
No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador, si hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.
No es la tecnología que empleas, por brillante y avanzada que esta sea.
No se debe a la ropa que usas o si gozas de un tiempo compartido, si vas con regularidad a la frontera o sí después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus para el espejo social.
No se trata de sí eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito...
Se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón.
Se trata de si en tus triunfos incluiste siempre tus sueños.
De si no generaste tu éxito en la desdicha ajena y si tus logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con los otros, no de tu control sobre los demás; de tu apertura hacia todos los demás y no de tu simulación para con ellos.
Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón; si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste por los ancianos.
Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta ajena.
No es acerca de cuantos te siguen, sino de cuantos realmente te aman.
No es acerca de transmitir todo, sino cuántos te creen, de si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio, de la justicia, del bien ser que conduce al bien tener y al bien estar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más.
Se trata en definitiva de saber recibir y dar amor.
El éxito no siempre tiene que ver con lo que mucha gente ordinariamente se imagina.
No se debe a los títulos que tienes, sean de nobleza o académicos, ni a la sangre heredada o a la escuela donde estudiaste.
No se debe a las dimensiones de tu casa, a cuántos carros caben en tu cochera o si éstos son último modelo.
No se trata de si eres jefe o subordinado, si escalaste la siguiente posición en tu organización o estás en la ignorada base de la misma.
No se trata de si eres miembro prominente de clubes sociales o si sales en las páginas de los periódicos.
No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador, si hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.
No es la tecnología que empleas, por brillante y avanzada que esta sea.
No se debe a la ropa que usas o si gozas de un tiempo compartido, si vas con regularidad a la frontera o sí después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus para el espejo social.
No se trata de sí eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito...
Se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón.
Se trata de si en tus triunfos incluiste siempre tus sueños.
De si no generaste tu éxito en la desdicha ajena y si tus logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con los otros, no de tu control sobre los demás; de tu apertura hacia todos los demás y no de tu simulación para con ellos.
Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón; si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste por los ancianos.
Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta ajena.
No es acerca de cuantos te siguen, sino de cuantos realmente te aman.
No es acerca de transmitir todo, sino cuántos te creen, de si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio, de la justicia, del bien ser que conduce al bien tener y al bien estar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más.
Se trata en definitiva de saber recibir y dar amor.
Como transmitir
actitudes mentales positivas a los clientes
para saber cómo
transmitir La Actitud Mental Positiva hay que saber que es: La Actitud Mental
Positiva, es el principio más importante de la ciencia del éxito. No obtendrás
el máximo beneficio de lo que te propongas hacer, de lo que te propongas
lograr, sin entender y emplear la A.M.P.. Dependerás de ella en todo momento.
La actitud positiva es la actitud mental adecuada en cualquier situación ayudándonos a resolver los problemas que puedan aparecer en nuestro camino. Una actitud positiva ante la vida nos ayudará a tener siempre una visión mucho más optimista de la vida.
como transmitirlas: hay 3 valores fundamentales para que el cliente perciba que se le quiere transmitir una actitud mental positiva estos son la sinceridad, sensibilidad, y la alegría:
La actitud positiva es la actitud mental adecuada en cualquier situación ayudándonos a resolver los problemas que puedan aparecer en nuestro camino. Una actitud positiva ante la vida nos ayudará a tener siempre una visión mucho más optimista de la vida.
como transmitirlas: hay 3 valores fundamentales para que el cliente perciba que se le quiere transmitir una actitud mental positiva estos son la sinceridad, sensibilidad, y la alegría:
la sinceridad: Sinceridad es ser fiel a la verdad , ser honesto no mentir. en el momento de transmitirle al cliente una buena actitud mental positiva, es necesario tener en cuenta este primer valor ya que la mentira crea la sensación de no estar haciendo lo correcto y esto conlleva a una reacción negativa, por el contrario si actuamos con la verdad tendremos la confianza de que nuestro trabajo se está realizando correctamente, el cliente percibe esto y se puede concretar mas fácil un negocio
sensibilidad: es percibir física y mentalmente los sucesos que se desarrollan a su alrededor: cuando se enfrenta al cliente es vital la sensibilidad ya que nos permite identificar las necesidades de este y así poder proporcionarle un mejor servicio pues tendríamos la oportunidad de ofrecerles lo que buscan
la alegría: Sentimiento que se expresa cuando uno está contento. es sin duda muy importante ya que es necesario reflejar un buen humor pues que la atención es el contacto directo que se tiene con los clientes y un cliente bien atendido tiende a ser un cliente potencial.
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